Un error habitual es igualar la potencia de los paneles a la potencia de la bomba uno a uno. En la práctica, una bomba necesita un campo holgadamente mayor para poder arrancar temprano, seguir funcionando con nubes de paso y alcanzar su caudal nominal hacia el mediodía.

Como regla de partida, dimensione el campo fotovoltaico a aproximadamente 1,3–1,5 veces la potencia nominal de la bomba, la misma lógica que emplean las grandes marcas. Así, una bomba de 1.000 W pide unos 1.300–1.500 Wp de paneles. Las horas de sol locales, la temperatura y la profundidad del agua ajustan la cifra.

Cada ficha técnica de Aquasolar indica el campo fotovoltaico y la cadena de paneles recomendados para cada modelo, para dimensionar bien el sistema antes de comprar en lugar de estimar sobre el terreno.